Qué lejos está aquel día de Marzo.
De pié, junto al árbol, me esperaba. Me aguardaba una historia que marcaría mi destino. Aquél día, yo era
insegura y algo tímida. Nunca más volvería a serlo. Nunca más volvería a soñar. Algún momento se me escapa
en el recuerdo.Los días y los sueños entremezclados. Pero desde entonces, sé dónde vive el diablo.